• cabecera web torrespana
  • fronton web lazo
Imprimir

A la dirección de RECURSOS HUMANOS, SE LE HA IDO DE LAS MANOS

De entrada, en USO queremos dejar muy claro que estamos a favor de la creación de puestos de trabajo, a ser posible estables, y de la mejora de las condiciones de los ya existentes. Siempre apoyaremos todo lo que sea avanzar en lo que respecta a plantilla, salarios y bienestar laboral.  

Dicho esto, y sentados nuestros principios básicos, no podemos sino denunciar el desequilibrio y descontrol que se ha instalado en la plantilla de RTVE por el abuso de la temporalidad y de la contratación arbitraria como métodos de corrección de un grave problema estructural.

Vayamos directamente al origen de los males. Cuando en RTVE se lleva a cabo el ERE de 2006 éramos en plantilla 9.366 trabajadores (8.242 fijos y 1.124 contratados). Un número que en aquel momento se considera excesivo e insostenible en el tiempo y que lleva a pactar un ERE, y a la vez crear la Corporación RTVE y enterrar al Ente Público (Los Peñascales), se firma como dimensión adecuada una plantilla objetivo de 6.400 empleados (5.900 fijos y no más de 500 contratados).

En USO reconocemos que los vaivenes socioeconómicos o tecnológicos solo pueden ser absorbidos con una necesaria flexibilidad. Es decir, o te adaptas, o te extingues. Por eso nos llama poderosamente la atención que, pese al acuerdo de Los Peñascales en materia de empleo, la plantilla de CRTVE en febrero de 2022 es de 6.657 trabajadores (5.183 fijos y 1.474 contratados). Muchos más contratados en la actualidad que cuando se hizo aquel ERE, al tiempo que muchísimos menos fijos que entonces, 717 nada menos.

Han pasado 16 años y es lógico que, por jubilaciones, se haya producido una reducción vegetativa de 712 empleos fijos. Un proceso que se va más allá del 2025 con la jubilación de los primeros componentes de la “generación baby boom”.

En este caso no es el número global lo que nos alarma, sino el desequilibrio y descompensación que la evolución vegetativa ha causado en la ratio fijo-contratado y el caos por departamentos, que en algunos casos han quedado casi vacíos mientras que otros se han sobredimensionado (técnica vs. redacción).

RTVE, UN LUGAR PARA PRECARIOS

El montante de trabajadores fijos ha menguado en un 13% sobre lo previsto mientras que el número de contratados ha triplicado el limite establecido. ¿Cuál es la lectura más evidente de estos datos? Respuesta fácil. La calidad de los puestos de trabajo se ha recortado aplicando sin miramientos la eventualidad. Se han cambiado fijos por eventuales o interinos, contraviniendo y erosionando así las directrices políticas que aconsejan la estabilidad en el empleo público.

Ahora la respuesta menos evidente. Este sistema perverso de reconversión encubierta actúa como una bomba de relojería sobre el tejido productivo. No solo por el descontento que genera y el agravio comparativo que envenena las relaciones laborales de una plantilla descompensada, sino porque ha atacado a los distintos departamentos de forma asimétrica, debilitando la vital parte técnica de la empresa en favor de la ocupación de informador.

Es como sentarse en un taburete de 3 patas (redacción-producción-técnica), y una de ellas cojea (técnica). Hay que hacer muchos equilibrios, pero al final te cansas y te caes, o te provocas una lesión.

Como demuestran sin discusión los números de USO, ese es el mal que afecta a la actual plantilla de RTVE. De seguir sentados en ese taburete inestable podemos acabar en el hospital. Aunque en USO mucho nos tememos que esto no se arregla con masajes. Para no extendernos solo tenéis que echarle un vistazo al cuadro que hemos elaborado de la plantilla desglosada por ocupaciones tipo.

Hay cifras que hacen saltar los sistemas de alarma como que el 40% son contratados en una ocupación tan necesaria como los ayudantes de realización, o el 32 % en el caso de los ayudantes de producción. En otra ocupación que hoy en día es uno de los pilares del sector audiovisual, diseño gráfico, el 31% son contratados. Y ya no digamos ese 14% de reporteros gráficos (sin contar lo que se compra a productoras y autónomos). También llama poderosamente la atención que de los 1.819 informadores de plantilla (el departamento más numeroso con diferencia de RTVE) casi una tercera parte (531), son contratados.

Como podéis comprobar el panorama no es nada halagüeño porque es evidente que nadie se atreve a ponerle el cascabel a este gato. Con estos números queda patente que la política de los responsables de Recursos Humanos a través de la última década ha sido errática e inadecuada, por no decir irresponsable e incompetente.

Ahora, a ver quién le mete mano a un problema estructural que la terapia de parches improvisados, pan para hoy y hambre para mañana o mirar hacia otro lado, no ha hecho más que empeorarlo.

 

 

Escribir un comentario



Anti-spam: complete the taskJoomla CAPTCHA