• fronton web
Imprimir

CCOO QUIERE NEGOCIAR LAS 37,5 HORAS

 

CCOO se ha descolgado con una pregunta al resto de sindicatos: ¿por qué no queremos negociar las 37,5 horas? Si quieren respuestas antes tendrán que explicar adecuadamente por qué están convocando y participando en las movilizaciones contra las 37,5 horas si están tan dispuestos a negociar el tema con Doña Mateo.

USO considera que no se puede estar en misa y repicando al mismo tiempo. USO tiene claro que lo que realmente quiere la dirección, a toda costa y a cualquier precio, es que la jornada de 37,5 horas quede grabada a fuego en el III Convenio Colectivo que pasaría a tener el valor de las tablas de los 10 mandamientos de Moisés.

Una vez dado ese paso renunciamos a un DERECHO conquistado durante la Transición, en las ordenanzas laborales de 1977. Cualquier renuncia supondría un retroceso de consecuencias futuras incalculables en este momento.

Y nos extraña que CCOO acepte negociar lo innegociable cuando fueron los más reacios a la denuncia del II Convenio (por parte del matrimonio UGT-SI) porque temían que nos llevara a donde desgraciadamente ahora nos encontramos. Y nos extraña que nos pregunten a los demás sindicatos por qué no queremos negociar mientras se esfuerzan por demostrar, a base de cuadros con cifras creativas difíciles de sostener ante los jueces y juzgados, que trabajamos tantas horas anuales como los funcionarios de la Administración Central.

Hay que ser muy ducho en cálculos matemáticos avanzados, propios de la física cuántica, para cuadrar una jornada semanal de 37,5 horas y admitir, al mismo tiempo, que "no es necesario prolongar la jornada diaria que puede ser de 7 horas". CCOO propone a los científicos del mundo un nuevo dilema matemático: 7x5=35 o 7x5=37,5.

¿A CAMBIO DE QUÉ?

CCOO alardea en su reto de no utilizar tácticas o estrategias sindicales, pero hace precisamente todo lo contrario. Piden unidad sindical y a la primera de cambio, cuando UGT y el SI se suben al carro, se descuelgan con que "hay que negociar" sin explicar ni dar detalles de a cambio de qué.

¿Acaso Doña Mateo nos va a equiparar a los funcionarios que disfrutan de hasta 15 'moscosos' (días de asuntos propios según antigüedad) al año? En ese caso tal vez habría que hacer cuentas. Aunque la dirección de la empresa ha dicho que no a esta posibilidad.

¿Es que acaso la dirección de Recursos Humanos no conoce la legislación que emana de Europa? ¿Tendremos, una vez más, que acudir a los tribunales? ¿Es está la forma de gestionar una empresa pública?

A todas luces parece temerario, y de una gran ingenuidad impropia de unos sindicalistas con tanta experiencia y tradición, abrirse a negociar un tema tan grave con una dirección que ha demostrado un alto nivel de hostilidad, desprecio y hasta mala fe en el proceso de negociación.

Aquí utilizamos los mismos argumentos sobre la incertidumbre que utilizó CCOO contra UGT-SI para rechazar la denuncia del II Convenio. Si valían entonces se supone que ahora también... Da la impresión de que lo único que busca CCOO es no compartir espacios con UGT-SI. ¿Tactismo? ¿Estrategia sindical?

Hay que sopesar con madurez y visión de futuro que si aceptamos que las 37,5 horas entren en el III Convenio abrimos las puertas a litigios e insospechados conflictos judiciales en el futuro, que podrían consolidar para siempre ese tipo de jornada de unas 110 horas más al año, equivalentes a unos 15 días de trabajo. ¿Por qué arriesgarnos a perder en algo que a la larga podría salirnos tan caro?

37,5 HORAS A TODA COSTA

Si en CCOO están tan seguros de sí mismos, y sostienen con sus elaborados números que ya hacemos en RTVE horas de sobra, no tienen por qué ceder a que las 37,5 horas queden selladas en el convenio. Habrá otras formas de negociar asuntos propios, teletrabajo, formación, etc...

Pero todo ello sin dar el brazo a torcer cuando ya le hemos visto las cartas a la Doña. Quieren las 37,5 si o sí. Y eso demuestra que hay algo muy importante escondido detrás. Para cualquier sindicalista experto, de larga tradición, y que se jacta en la misma nota de saber que "nada es casual y que las cosas no pasan por que sí" (cambios en la Dirección de SSII), el empeño y la obcecación de la dirección por la jornada de 37,5 horas es la prueba de que ese es el meollo de la cuestión. Su objetivo final. La madre del cordero. Y mientras no cedamos y sea un 'casus belli', hay vida.

No es de recibo intentar negociar, en nombre de toda la plantilla y sin consultar a cada trabajador, las preferencias individuales a la hora de organizarse la vida. ¿Más horas semanales a cambio de asuntos propios u otras prebendas?

Esta es la respuesta de USO a vuestro reto. Si dais buenas y convincentes respuestas puede que nos planteemos negociar. Mientras tanto insistimos en nuestro "NO A LAS 37,5 HORAS QUE LLEVAREMOS A LOS TRIBUNALES". Como el chiste: ¿estamos a setas o estamos a Rolex?

 

USO, SOLO SINDICALISMO

 

Escribir un comentario



Anti-spam: complete the taskJoomla CAPTCHA