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MENGUAMOS EN LUGAR DE CRECER

 

La Dirección Provisional Única nos ha certificado por escrito (Documento presupuesto 2019) que la empresa va a menguar en 2019. Por supuesto que no lo dice así, abiertamente y con esas palabras, sino que lo oculta entre los números. La nota oficial habla de "equilibrio presupuestario” (que reconocen que va a ser muy difícil mantener) y "mantenimiento de servicio público". Pero los números que nos han entregado nos dicen otra cosa, solo hay que leer entre líneas.

De entrada, el presupuesto global baja de 1.001 a 999 millones de euros. Una minucia, pero todo un síntoma porque ni siquiera actualiza el IPC (lo que supondría 1,2 millones adicionales). Y además tenemos un cuarto de millón de euros menos solo de carga financiera, "a consecuencia de un mayor nivel de endeudamiento y la evolución previsible de los tipos de interés"

Dispuestos a retroceder, también perdemos un -1,5% (unos 9 millones) de ingresos por la tasa sobre reserva del dominio público radioeléctrico y por la menor aportación prevista de los operadores de telecomunicaciones y de televisión.

No podemos olvidar que dentro de la línea de ‘adelgazamiento’, en el capítulo de Existencias de Programas se presupuesta una minoración del stock por importe de -4,2 millones de euros. Reducción a la que se suma la presupuestada en Aprovisionamientos y Servicios Exteriores para la Corporación RTVE que desciende un -7,7%.

Y seguimos restando. CRTVE tiene que hacer frente este 2019 a unos 37 millones de impuestos no deducibles, de los que 30 son para satisfacer el IVA.

Como es natural, el gasto en personal crece un 6,2% (26 millones), que incluye el 2,75% de aumento de sueldos y el aumento de las bases de cotización de Seguridad Social, los deslizamientos por progresión nivel económico y crecimiento vegetativo por antigüedad, así como un incremento de empleados en la plantilla (este último capítulo no nos lo han cuantificado, ni desglosado).

Por contra, la propia Dirección reconoce en su escrito que no crece el concepto de compensación por servicio público que seguirá en los casi 343 millones (331 de financiación de la actividad de radiodifusión estatal y 11 para la actividad de la Orquesta y Coro).      

MANTENER NO ES MEJORAR

La dirección hace énfasis en su comunicado en que "estos recursos permitirán a la Corporación RTVE mantener la oferta de servicios y contenidos que viene ofreciendo a los ciudadanos y que conforman el servicio público de radiodifusión estatal". ¡Ojo al dato! Dice escuetamente "mantener la oferta de servicios", pero no dice nada de la calidad, la modernización o la actualización de los contenidos a los nuevos formatos digitales que se avecinan con el 5G.

Para 2019 hay 69 millones destinados a esa partida. Teniendo en cuenta que un tercio de las inversiones presupuestadas en la CRTVE normalmente acaban no ejecutándose, es previsible que unos 23 millones acabarán en nada. Y nos da pavor pensar que entre esos 23 millones estén los 6,6 millones destinados a Informática y Sistemas, los 1,1 de RTVE Digital, los 4,2 para Sistemas de Comunicaciones de RTVE; los 1,3 para la adaptación de unidades móviles de HD a UHD, y otros 1,1 para otros Proyectos de innovación.

Está claro que unos Presupuestos Generales del Estado prorrogados condenan a la CRTVE a mantener un equilibrio inestable, precario, en la cuerda floja, en un sector irremisiblemente abocado a una permanente innovación y reconversión tecnológica (por la obsolescencia tecnológica sobrevenida) que requiere inversión constantemente. O lo que es lo mismo; un futuro incierto.

IGUAL PRESUPUESTO ES MENOS PRODUCCIÓN

La obvia y triste conclusión final del documento de la Dirección Provisional Única es que, si mantenemos el mismo presupuesto habiendo aumentado los gastos, el equilibrio solo puede conseguirse recortando el capítulo de la producción.

Según los números entregados, en USO nos salen 37 millones de euros menos con respecto a 2018 para producir contenidos. De entrada, es como renunciar a un punto de “share” ya que los expertos calculan que es necesaria una inversión de unos 35 millones (millón arriba, millón abajo) por cada punto de audiencia. Una cosa es no crecer y otra muy diferente menguar. Lo uno lleva a lo otro.

Y como ya hemos caído por debajo del umbral psicológico del 10%, no nos queda más remedio que aceptar que estos presupuestos condenan a la RTVE a seguir en caída libre hacia una radiotelevisión residual, desconectada del ciudadano, y lejos de las instrucciones que emanan del Mandato Marco.

Señora Mateo, las privadas se estan frotando las manos.

USO, UN SINDICALISMO DE ANÁLISIS EN PROFUNDIDAD

 

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