• fronton web lazo
Imprimir

DIVIDE Y VENCERÁS

El informe del Consejo de Informativos (CdI) sobre el tratamiento de los telediarios de TVE sobre la consulta popular del 9-N, acusando injustamente, a los compañeros de Informativos de manipular la información, ha desembocado en una guerra abierta de opiniones entre distintas plataformas sindicales. Desde el apoyo incondicional de CC.OO. y UGT a dicha acusación, hasta el rechazo del SI.

 

USO se niega a entrar en el juego destructivo del "y tú más..." que lo único que consigue es poner de manifiesto la instrumentalización sectaria y política que todas las partes intentan hacer de los órganos de autorregulación profesional.

 

Decir que la Dirección manipula con una información sesgada y parcial es acusar a los trabajadores de transigir con la mala praxis. Es más, como la Dirección ni escribe los textos ni monta los vídeos, es acusar a los compañeros de cómplices. Una manipulación tan evidente hubiera creado una revuelta popular en la redacción, cosa nada extraña en los últimos tiempos y que no se produjo.

 

Y si el CdI piensa que la mayoría de compañeros autores de las informaciones son unos paniaguados, cobardes, egoístas irresponsables o pasotas, que lo digan abiertamente y dejen de escudarse en el argumento difuso, genérico, indemostrable y maniqueo de que "la Dirección manipula", algo que suena a trasnochado eslogan político y electoral. 

 

Nombres, apellidos, lugar, día, hora, pruebas de los hechos y denuncias ante la autoridad competente. O de lo contrario: prudencia, autocrítica, debate interno y respeto a las opiniones y posturas divergentes. Esa es la única vía de concordia y prosperidad. Lo contrario es evidente: DIVIDE Y VENCERÁS.

  

"Divide y vencerás" es la primera regla fundamental del libro "El arte de la guerra" en el que el general Chino Shinzou explicó las formas más eficaces de ganar conflictos violentos. Y de forma consciente o no, es la regla que muchos están aplicando en el entorno laboral de la CRTVE.

 

USO ya ha denunciado en demasiadas ocasiones el descrédito del actual CdI que filtra sus debates y consideraciones a los medios de comunicación para que éstos conviertan sus deliberaciones en munición contra nuestra empresa, tal como quedó de manifiesto con las desafortunadas declaraciones de su portavoz, Alejandro Caballero, a un medio de comunicación. Es de todo punto desproporcionado y está fuera de lugar que el máximo responsable del CdI se arrogue la potestad de ser la representación de “todo” un colectivo de trabajadores, usurpando las funciones del movimiento sindical, cuando su responsabilidad es materia de discreción y debate interno. 

 

Sus convocatorias a la votación son un evidente fracaso de participación que ponen en evidencia la falta de respaldo que su gestión tiene entre la parte mayoritaria de la plantilla. Tal vez por eso se han lanzado a criticar el uso del dato de la abstención en el 9-N en nuestros informativos. 

 

El CdI debería ejercer una sana y necesaria autocrítica, e interpretar que la abstención a sus propuestas de voto y encuestas son el rechazo silencioso a su gestión por parte de sus compañeros. Ver la paja en el ojo ajeno y no en el propio pone de manifiesto la descarada parcialidad de sus informes. Una serie de errores encadenados que han acabado por llevarles a un descrédito impropio del órgano profesional e independiente que debería ser.

 

El resultado de todo esto es una imagen de descrédito de CRTVE que trasciende a la opinión pública, gracias al resto de medios de comunicación (competencia directa nuestra, no lo olvidemos) que están encantados de divulgar y propalar cualquier irregularidad, real o ficticia, que se produzca en nuestra empresa. Un descrédito que se traduce en pérdida de credibilidad. Una pérdida de credibilidad que acarrea el descenso de audiencias. Un descenso de audiencias que cuestionaría nuestro papel como Servicio Público y que podría fundamentar una futura reestructuración, redimensionamiento a la baja y su consecuente reducción de plantilla.

 

La utilización partidista de los órganos profesionales puede desembocar en una situación perjudicial para los ciudadanos y para los trabajadores de CRTVE. Y con ello no estamos alimentando la estrategia del miedo. No decimos que hay que callarse ante los errores de gestión. Sólo es una llamada a la sensatez, la cordura, el sentido común, la moderación, la transparencia, la buena práctica profesional y la visión inteligente a medio y largo plazo. Cosas que han desaparecido del panorama laboral de la CRTVE.

 

Escribir un comentario



Anti-spam: complete the taskJoomla CAPTCHA