• fronton web lazo
Imprimir

SOLO EL NECIO CONFUNDE VALOR CON PRECIO

El consejero delegado de Mediaset España, Paolo Vasile, ha negado que los derechos para emitir partidos de la selección española de futbol le hayan costado 35 millones de euros, como afirmó el presidente de la Corporación RTVE, Leopoldo, en la última comparecencia parlamentaria. TVE pagó por esos derechos en 2011 la friolera de 46.597.926 euros. Vasile ha señalado que Mediaset ha pagado menos de la mitad por lo mismo y, seguidamente, que Leopoldo “ha dicho una cosa que el pobre no sabía qué estaba diciendo” (EuropaPress).

Un revolcón en toda regla que Vasile amplía con fina ironía, ya que ha elogiado el trabajo realizado por Echenique al frente de RTVE y ha señalado que es “la primera vez” que se pone “a la cabeza de RTVE” a alguien que lo está “haciendo muy bien”.

Traducimos para aquellos que no se enteren: Leopoldo la está cagando y su incompetencia beneficia a la competencia (el pareado es gratis). Además de llamarle ingenuo y torpe.

Desde USO seguimos dando un poco de sabiduría a nuestros amados directivos: como decía Etienne de Condillac (* mirar la wikipedia) “una cosa no tiene valor porque cuesta algo, como se suele pensar, sino que cuesta algo porque tiene valor”. O dicho de otra forma, valor y coste no son conceptos equivalentes. VALOR es el precio que tiene una cosa y COSTE es la cantidad pagada por esa cosa.

¿Cuánto VALEN los derechos de la selección española de futbol? ¿Cuánto VALE un capítulo de Isabel? ¿De Águila Roja? ¿Cuánto VALE la Champions? ¿Lo sabe Leopoldo? ¿Lo sabe Corrales? ¿Lo sabe Montse Abbad? ¿Lo sabe Antonio Losada? Y ¿qué estamos pagando por ello? ¿Un precio justo o un sobreprecio?

La serie Isabel cuesta algo más de 635.000 euros por capítulo. Ahora, gracias a una “ardua” negociación, la sociedad española se ahorrara 600.000 euros en 13 capítulos (poco más de 46.000 euros por capítulo). No sabemos si ese “menor coste” viene acompañado de un “menor metraje”. O sea, que el coste por minuto nuevo puede ser superior a lo pagado con anterioridad.

Leopoldo hizo un símil: “TVE podría producir 5 temporadas de Isabel con los 30 millones que ya no nos da Vodafone”. Se podrían hacer más temporadas si al VALOR de la serie se le añadiera un beneficio empresarial justo. Y muchas más si los medios técnicos y la mayoría de los recursos humanos utilizados fuesen de RTVE. Según indicaban Auditorias pasadas, el ahorro sería de un 30%, esto es, 190.000 euros por capítulo, lo que hace una bonita cifra de 2.500.000 de euros en lugar de los paupérrimos 600.000.

Y si tenemos que emitir Verano Azul, El Hombre y la Tierra y demás, es porque de ellos tenemos todos los derechos. ¿Qué derechos tenemos de Águila Roja? ¿Qué derechos tenemos de Isabel? ¿Qué derechos tenemos de Cuéntame? ¿Qué rendimientos económicos estamos ingresando por ellos?

Leopoldo sí tiene motivos para quejarse. Es cierto que los cajones de Prado del Rey estaban vacios y que los compromisos de gasto van más allá de 2016, hipotecando cualquier acción de futuro. Es verdad que la Ley de financiación de RTVE se ha incumplido por parte del Gobierno. Es verdad que eliminar la publicidad ha beneficiado a quienes aplauden su gestión. Es verdad que no tiene la más remota idea del mercado audiovisual. Es verdad que se ha rodeado de gente que tampoco conoce este mercado, y que aquellos que ya estaban y ha ratificado nos han traído a esta situación. No deben saber mucho y, si saben, es que actúan de mala fe. De este cóctel es imposible salir airoso. Duro trago para un abogado del estado que tenía una trayectoria profesional sin tacha y sin techo. Ahora lo que no tiene es suelo en el que apoyarse.

Y todo esto, además, con una imposición a los trabajadores de reducir nuestra masa salarial en 35 millones que serán destinados, según él mismo, a la compra de derechos deportivos y de programas. En ningún sitio habla de producción propia interna. No. Sólo de compra, esa compra que garantice una audiencia que justifique su trabajo y el de su equipo, que no la labor de los trabajadores de RTVE.

Tener series que sean líderes de audiencia en su franja no es suficiente para que una cadena también lo sea. Para ello se necesitan parrillas estables y solventes. Y para ello es necesario producir programas de calidad y la calidad no es sinónimo de gasto desmesurado.

Decir que los trabajadores somos caros es absolutamente falso. Con la calculadora en la mano, el coste de cada trabajador para RTVE supone algo más de 58.900 euros anuales (incluyendo todos aquellos conceptos de libre disposición para la empresa), frente a los 99.250 euros anuales de coste para Mediaset y los desproporcionados 224.000 euros anuales para el Grupo Antena 3.

No sólo somos los más baratos con relación a los otros dos grupos principales de comunicación, sino que lo somos respecto a los trabajadores del resto de Entes Públicos de comunicación.

Y con todos estos inputs en contra, además tenemos que añadir la pésima gestión, tanto económica como empresarial. ¿Es justificable que se paguen casi 400.000 euros al año por prensa escrita, cuando les hacemos publicidad constantemente? ¿Qué ahorros hemos conseguido renegociando con ABERTIS?

¿Tiene justificación que al Cónclave celebrado en Roma se desplacen 34 personas de los SSII de TVE? ¿Tiene justificación que Somoano (director de los SSII), Borja (director de la producción de SSII) y unos cuantos más dejen sus importantes y fundamentales tareas en Torrespaña? ¿Cuánto ha costado este dispendio?

¿Había que estar en el Vaticano durante el cónclave? SÍ. ¿Había que hacer una programación especial con motivo de la elección del Papa Francisco? SÍ.

Y es en este punto donde USO compara. TVE manda a 34 personas mientras RNE lo hace con 5, que han realizado 5 ediciones del “Diario de las 2”, un programa especial de una hora y cuarenta y cinco minutos el día 12 y de tres horas y media el día 13. Todo ello desde una mesa y tres sillas... éste es el ejemplo a seguir.

Foto facilitada por un entrevistado

Foto facilitada por un entrevistado.

Por seguir comparando la gestión del actual equipo de RNE, en el cónclave de 2005 el coste de cinco personas por estar siete días en Roma fue de algo más de 36.200 euros. En el operativo del mes pasado, con el mismo número de compañeros desplazados y con los mismos días de estancia, el coste ha sido de 11.000 euros. Se podrá criticar lo subjetivo, pero ante lo objetivo no hay crítica posible. Menos de un tercio que hace ocho años, y sin tener en cuenta la inflación.

La COPE trasladó a 17 enviados especiales y, la SER, a 12. Más ajustado en coste y en operativo para una Radio Nacional de España PÚBLICA es difícil de conseguir y de justificar. Quizá la diferencia sea que los responsables de RNE son trabajadores de RTVE y el director de los servicios informativos de TVE sea contratado. QUIZA…

 

Escribir un comentario



Anti-spam: complete the taskJoomla CAPTCHA