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MULTA POR PUBLICIDAD

 

La Comisión Nacional de Mercados y la Competencia ha sancionado a la CRTVE con 1.000.000 euros de multa por haber emitido publicidad no permitida en La1, La2, Canal 24 Horas y Teledeporte, entre diciembre de 2017 y enero de 2018, vulnerando el artículo 43.2 de la Ley General de Comunicación Audiovisual.

La más alta de las sanciones supera los 700.000 euros por haber emitido campañas publicitarias de patrocinios culturales que "pueden considerarse comunicaciones comerciales o spots ya que introducen elementos visuales, mensajes accesorios o menciones sobre productos que incitan directamente a su compra".

Otra de las sanciones supera los 340.000 euros por haber emitido campañas de spots de varios productos no incluidos en las excepciones que permite la normativa de financiación de TVE como patrocinios de eventos deportivos, culturales, competiciones deportivas, sino que "presentan las características propias de comunicaciones comerciales o spots convencionales cuya emisión está prohibida por ley en RTVE".

¿EN MANOS DE QUIÉN ESTAMOS?

El informe de la comisión no puede ser más demoledor. Y aunque los servicios jurídicos de la CRTVE vayan a recurrir las sanciones ante la Audiencia Nacional, en USO no podemos dejar de preguntarnos ¿Cómo es posible que haya sucedido semejante fallo-error-chapuza? ¿Qué directivos ejercen y cobran sus funciones con semejante desconocimiento de las leyes a las que están sujetos? Y ya de paso también podemos preguntarnos si no existen mecanismos de supervisión para impedir emisiones prohibidas. ¿O se hizo con pleno conocimiento para provecho económico o de tráfico de influencias de algunos?

Pero no es eso lo peor. El problema es que no se generarán responsabilidades ni sanciones. No habrá ceses ni expedientes y se establecerá un nuevo agravio comparativo en el que quedarán amparadas la incompetencia e irresponsabilidad de la dirección. Un vicio en la gestión que genera la sensación de impunidad y que invita a la cultura de malversación y prevaricación que tanto daño nos están haciendo.

Y SIGUEN DESPILFARRANDO

Difícilmente podrán lavar su mala imagen con el medio millón invertido en la instalación de medio centenar de monitores de plasma en los vestíbulos de Prado y Torrespaña. Una vez puestos en marcha aún se nota más la improvisación y falta de planificación. Juegan con el dinero de todos los contribuyentes.

Nuestras hojas de denuncia son un cuaderno de bitácora de la nave a la deriva en la que han convertido desde hace años a la CRTVE, poniendo en peligro el futuro y la carrera profesional de las más de 6.400 familias de empleados públicos que navegamos en ella.