• Portada usortve es de todos
Imprimir

Ni ley , ni orden.

el .

Empecemos por lo básico. El contrato interino, según lo define el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, tiene como objetivo “sustituir a un trabajador con derecho a reserva de puesto de trabajo, en virtud de norma, convenio colectivo o acuerdo individual, o para cubrir temporalmente un puesto de trabajo durante el proceso de selección o promoción, para su cobertura definitiva…”

 

Elena Sánchez Pérez, hasta ahora directora general de medios de Ana Botella en el Ayuntamiento de Madrid, se incorpora a la CRTVE con un contrato de directiva interina (tal cual) para cubrir la baja por enfermedad de Bonifacia “Faci” Peñate,  directiva externa contratada en época del ex presidente Luis Fernández, que lleva desde septiembre de baja por una lesión en el hombro al caerse de un caballo.

 

Faci no es fija de plantilla y, por lo tanto, no tiene derecho a reserva de puesto de trabajo. Además, para cubrir un puesto de interino hay que reunir una serie de requisitos, entro los que está el pertenecer al banco de datos con la misma categoría profesional de la persona que tiene derecho de reserva de puesto. Como Faci Peñate no es fija de plantilla, no tiene categoría de convenio y, por tanto, se incumple otro requisito más. Si todo esto no bastara, tampoco Elena Sánchez está en el bando de datos.

 

¡¡Es la primera vez que una directiva externa que está de baja es sustituida por otra directiva externa interina!! (esperemos que sea también la última).

 

Esto de inventarse un contrato de directiva interina es una gran chapuza y nos preguntamos para qué sirve la Asesoría Jurídica de esta empresa.

 

Si la baja médica de Faci se va a prolongar, digamos, hasta pasadas las elecciones generales de finales de año, lo normal sería que sus funciones las siguieran desempeñando los trabajadores de su dirección, como hasta ahora.

 

Faci Peñate tiene el antiguo nivel de dirección B1, o sea, 89.000 euros brutos anuales más sus dos trienios. Suponemos que Elena Sánchez, como poco, va a cobrar lo mismo. Si es así, por el puesto de Director de Comunicación Corporativa el Estado, a través de CRTVE, estaría pagando más de 180.000 euros anuales.

 

Y si no es así, ¿Elena Sánchez es menos profesional y, por tanto, está menos valorada que Faci Peñate?

 

Y qué pasaría si Faci regresa a su puesto de trabajo, un suponer, el próximo lunes. Entonces Elena Sánchez debería ser inmediatamente despedida.

 

Si es necesario contratar a alguien, hágase de forma adecuada y legal, no de tapadillo y como con vergüenza. No pasa nada, Luis Fernández nos colocó 103 directivos externos sin ningún pudor. Más de 20 siguen cobrando en la actualidad de CRTVE.

 

USO sabe, sin embargo, que hay suficientes periodistas cualificados en la CRTVE para ocupar el cargo. Sólo hay que buscar, y no mucho. No hace falta recurrir a “lumbreras” externos. Con trabajadores de la casa se puede cubrir ese puesto mejor y más barato.

 

Y, por poner otro ejemplo reciente de falta de cumplimiento de las normas que nos rigen, se acaba de nombrar como director titular del Coro a un compañero sin contar con el Coro, vulnerando lo que indica expresamente su reglamento.

 

Los procedimientos y las formas son importantes siempre, y más en una empresa pública como esta. Dicho todo esto, el vacío en la Dirección de Recursos Humanos parece habernos conducido a una empresa en la que en ya no hay ni ley, ni orden. Algo que no dice nada en favor del actual equipo directivo.

 

Imprimir

Pactar o Morir

el .

No nos queda más remedio que pactar, o morir. Dicho así, de sopetón, parece que queramos provocar una alarma social. Pero si continúas leyendo lo vas a entender. De nuevo, y empieza a no ser noticia, la CRTVE se juega su futuro. Cada paso, o cada decisión a tomar en esta Casa, parece haberse convertido en una 'espada de Damocles', evidenciando que la empresa vive tiempos revueltos. 

 

Una cosa aparentemente sencilla como un pacto para las elecciones autonómicas y municipales ha acabado convirtiéndose en un auténtico 'caballo de Troya' porque la dirección no quiere que se produzcan las desconexiones territoriales. Un espacio informativo por el que los ciudadanos pueden informarse, como siempre se ha hecho a través de RTVE, de los resultados de su municipio, pueblo, barrio, villa, aldea, mancomunidad, ciudad, provincia, comarca, región y comunidad autónoma. Por lo visto, alguien nos quiere borrar del mapa del selecto grupo de las empresas de 'utilidad y servicio público'.

 

 

De acuerdo que ya no se hizo en las últimas municipales que gestionó el equipo de Fran Llorente, y que muchos de los que entonces no se rasgaron las vestiduras, sí lo están haciendo ahora. Desgraciadamente la situación ha cambiado a peor, y mucho. Llorente y su equipo sentaron un precedente que ha acabado por convertirse en un regalo envenenado para la dirección actual. Independentismos periféricos han dado mayor sentido, si cabe, a CRTVE como elemento estructurador del Estado español. Por eso, aferrarse a la excusa de que "en las anteriores no se hizo" ya no nos vale. Que otros lo hayan hecho mal no justifica que se tenga que seguir haciendo así.

 

USO ha forzado que se llegue a un pacto porque defendemos a nuestros compañeros. Primero a los que quieren trabajar esos días, para que dispongan de una regulación en la que se respeten sus derechos. Y después, e igual de importante, para defender los derechos de los que no quieren hacerlo. Al haber negociado fuera del plazo que regula el Artículo 52 del Convenio, el trabajador no está obligado a aceptarlo.

 

USO trabaja por el interés general de cada trabajador de la Corporación. No queremos que los ciudadanos lleguen a la conclusión de que TVE se ha convertido en prescindible. Y algunos están trabajando activamente para conseguirlo.

 

No queremos que ningún ciudadano tenga que cambiar de canal la noche electoral para saber quién va a gestionar sus vidas en la próxima legislatura. Algo de tanta importancia no puede ser desdeñado por una empresa cuya seña de identidad, como dice el Mandato Marco, es el Servicio Público. Tampoco queremos que el ciudadano tenga la impresión de que no nos interesa lo importante que ocurre en su entorno. Una forma de centralismo que nos recuerda los tiempos de la dictadura de Franco. La Democracia trajo una Constitución con estructura territorial de Estado, una configuración pactada por los españoles que conforma y da sentido a la propia estructura de CRTVE. Estamos para eso, para servir al ciudadano sin distinción de lugar de nacimiento o de residencia. Si perdemos esa complicidad con cada español, habremos dado la espalda al mandato constitucional y firmado nuestra sentencia de muerte.

 

USO sigue luchando por las desconexiones, que es una de las razones de existir de nuestros Centros Territoriales y Unidades Informativas. Y de nuestra empresa.

 

Imprimir

La Delgada Línea Roja

el .

La CRTVE parece haber entrado en un proceso de descomposición muy peligroso para el futuro de la empresa. Por un lado la dirección toma decisiones que parecen lejos de la coherencia, prudencia y equilibrio que exige la situación. Por otra, los sindicatos han entrado en una guerra cainita de insultos y desacuerdos que facilitan los errores de gestión de la dirección. Y para más caos el Consejo de Informativos, un órgano de debate y control interno, se dedica a airear a los cuatro vientos (televisiones internacionales y Washington Post, incluidos) supuestas campañas de manipulación informativa que ni siquiera han tomado cuerpo en ningún tribunal. Todas las partes de la CRTVE parecen haber cruzado esa 'delgada línea roja' que separa el cumplimiento de un servicio público, del uso partidista e interesado de una estructura de la que dependen 6.400 puestos de trabajo.

La aprobación del programa de debate que va a producir, dirigir y presentar Buruaga supone saltarse la línea roja marcada por la Ley que establece que los programas informativos deben ser producidos íntegramente por los Servicios Informativos de RTVE (diarios, o no diarios). No sabemos si al final el título del programa dejará de ser “Así de claro” para llamarse “Así declaro”, mucho más expresivo y atractivo en los momentos judiciales actuales. Debe ser por ello que se han contratado 50 entregas.

 

Sobre todo después de los antecedentes del programa Alfombra Roja, cuyo fracaso de audiencia y rechazo generalizado por parte de la audiencia y la crítica tendría que haber servido como llamada a la cordura a una dirección que tiene poco margen de maniobra. Contratar ese espacio con José Luis Moreno, un productor de contenidos pasados de moda, y no menos polémico por su trayectoria empresarial y su situación económica, demuestra que mas que prudencia y sensatez, la gestión de la dirección se deja influenciar por los amiguismos y recomendaciones de sectores a los que no les preocupa ni la viabilidad, ni el prestigio de la CRTVE.


Tras ese tropiezo no se entiende a qué vienen ahora estas prisas y urgencias para colocar en la parrilla de programación, con calzador y tras el rechazo inicial de una mayoría del caducado Consejo de Administración, un programa debate-informativo que viene de la mano de una productora externa y de un periodista claramente alineado con postulados ideológicos. Puede que hubiera tenido sentido con la llegada y el relevo de Echenique, pero no ahora que España está inmersa en varios procesos electorales decisivos para el futuro del país y en los que RTVE debe mostrar un escrupuloso equilibrio y ponderación para no seguir cayendo en el descrédito en el que está inmersa por la campaña de propaganda de los sectores 'progresistas' interesados en atacar cualquier cosa que tenga relación con un Gobierno al que consideran rival ideológico.

La mujer del César no sólo debe ser honrada, sino que debe parecerlo a todas luces. Y decisiones como la de este programa de debate sólo contribuyen a enturbiar y complicar aún más una situación ya de por sí caótica y que asusta a los trabajadores que ven como decae la producción propia con la entrada de productoras externas y que comprueban cómo, por errores de planificación (intencionados o no) de los gestores del pasado y de los actuales, la empresa se va quedando sin estructuras productivas (estudios) dejando cruzados de brazos a cientos de profesionales.


En USO nos preocupa ver como la dirección apuesta por lo contrario a la lógica empresarial pública y piensa sólo en la cuenta de resultados, inclinándose por los alquileres de medios e instalaciones en lugar de proceder a inversiones que garanticen la viabilidad de la empresa y su futura carga de trabajo. Alquilar estudios y terrenas es, además de apostar por la provisionalidad, reforzar la cuenta de resultados de empresas que luego nos hacen la competencia con esos recursos que les aportamos. No parece una estrategia muy inteligente, salvo si somos malpensados y vemos en sus decisiones una intención oculta: su retorno al sector privado. De otra forma no se entiende.

 

En USO nos dedicamos a defender la Ley, el pacto social con los ciudadanos a los que prestamos servicio, y actuamos por la legítima defensa de sus intereses y de nuestros puestos de trabajo, que pasan por ser una empresa saneada y viable.